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Alma

Y que la Tuna provoque un tumulto, exhortación en mis exequias. Y en el túmulo, ya el cuerpo exánime; exsangüe, exhale mi alma. ¡ Ay, alma mía ! Que no sabes de óbitos, que no sabes de funerales.

Una visita ineludible.

Ayer estuve con la Parca, últimamente nos vemos de cuando en cuando. Me acompaña a todas partes y, sabe más de mí que yo de ella. Me da muestras de su astucia, y con numerosos obstáculos zancadilléa mi vida. No le guardo rencor por esto, y me atrevería a decir; que le estoy hasta cierto punto agradecido. Es ella quien da luz a mis ojos y dilata mis pupilas, quien ha hecho de mí un hombre nuevo , capaz de amar las cosas más sencillas. Debo respetarla y atender en todo aquello que me diga. Pues, temo que me ha de acompañar toda la vida.

Feliz cumpleaños

Subiré al cielo esta noche, cogeré una estrella, le pondré tu nombre. Pues, dicen por ahí... - hay rumores - que más luce la tierra que brillo en el firmamento. ¡ Ay... ! Subiré al cielo esta noche.

Cuando ya no esté.

Y quiero que, cuando mi cuerpo ya no esté, cuando sólo quede mi alma. El viento, fresco y húmedo, acaricie mis cenizas. Y un hálito me lleve a ti: para tocar tu pelo, para besar tus ojos, para frisar tus labios. Para después, recorrer tu cuerpo, y con la aurora, esperar la venida de otro céfiro.

Si te vas.

Sí, te vas. Si te vas, me extinguiré, pues tú eres el motivo de mi existencia. Sí, te vas. Si te vas, quedaré como un azucarillo a merced de un humeante café. Como un sabroso helado bajo un sol de verano. Como la blanca manteca sobre las ascuas. Si te vas: comer, leer, pintar, pasear. Todo lo que más me gusta ya me dará igual. Si te vas, yo te estaré esperando, y cuando regreses, todo volverá a ser como antes, porque tú me das todo aquello que necesito. Sí, tú eres mi Numen.

Ambiente de insulsez.

Cuan ordinaria va la vida, ordinario y vulgar germen de esta sociedad. Ambiente de insulsez, ¡Ay! Vanidosa vanidad. Necios vanidosos, ¡ Despertad, abrid los ojos! 7/7/2009.

A la Pintura.

Como el alba al día, como el rocío a la mañana, como un rayo de luz que entra por la ventana. Así, como blanca paloma, llegaste un día a mi casa. Como el agua a la tierra, como el verde a los campos, como el cielo a los pájaros, como la noche a las estrellas, así, llegaste un día a mi casa. Como la savia al árbol, como la sangre a las venas, como el aire a los pulmones. Así..., así llegaste tú a mi casa. 26/9/2006.