Entradas

Un desproposito.

 Apenas contaba 6 años. Absorto, escuchaba a mi abuelo contar historias del "frente", que era como él solía llamar a las primeras líneas de combate. Todo aquel desproposito nos condujo a muchos años de retroceso; hambre, represión perdida de derechos y libertades.        Cuando eres niño no adviertes estos avatares, fue a medida que iba creciendo cuando empece a comprender: mi país era una dictadura. Afortunadamente, mi generación no pasó hambre, pero sí algunas necesidades. Aún recuerdo mis primeros años de escolar; recuerdo que nos dieron leche en polvo. El objetivo era contribuir a paliar la desnutrición infantil; fue el resultado de un pacto entre los EE.UU y Madrid, ayudas a cámbio de la instalación de bases militares. Además, la formación era estrictamente militarizada; practicabamos a diario en el patio del colegio y, para finalizar: "El cara al sol"; un canto estúpido, con una letra vulgar, que hacía recordar a los vencedores, pero sobre todo, humillaba ...

True or False

Imagen
 Hacía tiempo que, Lucía, y yo, no pasábamos un rato tan agradable.  Estamos en plena canícula; el calor es sofocante. La playa o la piscina son el bálsamo a la pertinaz actitud de Helios que, más que darnos vida pareciera querer arrebatárnosla. Es como si estuviese encolerizado, y, en mi opinión, razones no le faltan. Pero, siendo esto un asunto muy grave ─que daría para mucho─, y a pesar de ello, quiero contar algo más banal; menos razonable, pero con mucho corazón. Como decía, esta semana fuimos a la piscina, Lucía y yo . Debíamos reunirnos con sus primas, especialmente con Noa ; la mayor de las tres. Pero, el encuentro fue muy breve, ellas ya se marchaban;  nosotros habíamos llegado un poco tarde. Bien, ya estábamos allí y habíamos ido a bañarnos, especialmente Lucía. De modo que subimos a la piscina olímpica ─a Lucía le gusta más─, a mí no me apetecía el baño, y Lucía muy comprensiva lo aceptó, pero, a cambio me propuso uno de sus ingeniosos juegos: ¡True or False...

DUDAS

Feroces fieras me asaltan dudas que me abruman  calidoscopio de arremolinadas  e indefinidas formas allá donde vaya van conmigo siempre me acompañan Duelo diario es el que libro con pérfidos huespedes alojados  larga es la contienda justa la disputa El sueño me arrebatan sin tregua al pensamiento páramos de negrura son mis dudas ¡Ay! Dudas: Como volatinero que al frente tiene el punto y al  punto llega al frente Aquí estoy ahora,  que por la duda he llegado... Y, sigo dudando.

PADRE

Padre : amor imponderable, infinito manantial de apasionados borbollones. Fornido basamento a las tormentas incólume Lágrima que no se ve sonrisa dibujada al alba de cada día Viejo farolillo leve rayo de luz luciernaga de la noche Tivio haz, heraldo de esperanza Mago ilusionista aliviador de pesares pesares que pasan por la vida Futura reminiscencia ante el vertiginoso paso del tiempo Plegador plegado siempre dispuesto a tus plegarias.

¡Too, venga... vamos a jugar!

 De sobra es conocida la importancia del juego en los niños, mejora su desarrollo general: físico, emocional e intelectual. Todos hemos sido niños, y, más o menos todos hemos jugado. Sin embargo, hay excepciones. Mi infancia transcurrió normal, si por normal entendemos que un niño de 6 ó 7 años se aburra jugando. Aún hoy recuerdo a mi madre, me decía: "vete con tu hermano Luis a jugar". Luis, es mi hermano mayor; sólo dos años más que yo. Sea como fuere, yo no tardaba ni cinco minutos en estar de vuelta a casa: me aburría, me aburrían todo tipio de juegos. Cuando yo era niño no abundaban los juguetes; había que improvisar. Yo prefería un papel y unos lápices de colores..., recuerdo que lo pintaba todo; incluso los libros de texto. Ahora me encuentro a las puertas de la senectud, mi vida ha transcurrido normal: familia, trabajo, ocio... Hasta que aparece Lucía ─mi nieta, ahora tiene 7 años─. A esta edad los niños están cargados de energía y les sobra imaginación: el modesto ja...

Fui a Cádiz y descubrí Gadir.

"El camino siempre es mejor que la posada" Antes de emprender un viaje, suelo documentarme; procuro toda la información posible, ya sea práctica, cultural o histórica. En este sentido, y, recordando la cita atribuida a Cervantes;  el "camino" ha sido muy bueno. Sin embargo, y no pretendo contradecir al insigne novelista, la "posada" no ha sido menos. Nos adentramos en Cádiz por el puente de la Constitución de 1812 (puente de la pepa), que cruza la bahía de Cádiz. Seguidamente pasamos por  Puerta de Tierra, reducto de la antigua muralla de entrada a la ciudad; actualmente separa el casco  Antiguo de la zona moderna, conocida como "Extramuros". Estos dos monumentos diferencian perfectamente ambas zonas. Tantos siglos de historia a golpe de vista; hermoso espectáculo. Instalados en un palacete del siglo XVIII, situado en la calle Ancha y convertido en hotel; comenzamos nuestra visita, quizá por el barrio más antiguo de Europa: El Pópulo . ...

Me gusta cómo huelen los libros.

Me gusta leer... Poco a poco ─muy poco a poco─ he logrado una pequeña biblioteca. Está ubicada en una de las mejores dependencias de la casa: un semisótano, amplio ─más de 30m─, aquí paso la mayor parte de mi tiempo libre; entre libros y pinceles. Como el espacio es grande,y, el lugar apropiado. Lucía, se ha hecho un hueco con sus juguetes. He observado que le llaman la atención ─aún no sabe leer, ya tendrá tiempo─, y, le gusta que le lea. Hoy, me ha preguntado: ─ " To ─así me llama, aféresis de abuelito─ tú los has leído todos." ─ No, Lucía... Todos, no. Después, al abrir uno de sus cuentos; me ha dicho: ─ To..., me gusta  cómo huelen los libros.